Temporada alta de diciembre a abril
Al aterrizar en Tumbes durante estos meses, el calor tropical y la humedad definen la primera impresión al bajar del avión. Es la época donde el sol brilla con más fuerza y las temperaturas suelen superar los 30 °C, creando un ambiente ideal para visitar la costa. Aunque es el periodo de lluvias en esta zona de Perú, estas suelen ser intensas pero breves, lo que mantiene el paisaje de los manglares con un verde muy encendido.
La vida social se traslada por completo al exterior y el ritmo de la ciudad se vuelve más dinámico por la llegada de viajeros que buscan el mar. Durante el verano y las festividades de inicio de año, las actividades recreativas en el agua y las reuniones en espacios abiertos son la norma diaria. Es el momento donde la biodiversidad local se muestra con gran intensidad, facilitada por las corrientes cálidas que caracterizan al ecosistema marino del norte.
Temporada baja de mayo a noviembre
Llegar a Tumbes en esta época ofrece un ambiente mucho más tranquilo y un aire seco que facilita las caminatas largas. Las temperaturas son más moderadas y se mantienen generalmente entre los 22 °C y 28 °C, permitiendo explorar los alrededores sin el agobio del calor extremo del verano. El cielo suele estar despejado la mayor parte del día, regalando atardeceres nítidos que se aprecian mejor desde las zonas abiertas o cerca del litoral.
El ritmo cotidiano se vuelve pausado, permitiendo una conexión más directa con las costumbres locales y el entorno natural. Esta temporada es valorada por quienes buscan el avistamiento de ballenas jorobadas, un evento que ocurre entre agosto y octubre y que marca la identidad regional. La ausencia de lluvias constantes hace que el acceso al Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes sea más sencillo, permitiendo recorrer sus canales con total tranquilidad.