Temporada de aguas bajas
Entre los meses de junio y septiembre, Leticia vive su época de caudales bajos. El clima se mantiene cálido con un promedio de 27°C y, aunque las lluvias no desaparecen por completo, los senderos de la selva se vuelven mucho más accesibles para caminar. Al aterrizar en la ciudad, notarás que el aire es denso y enérgico, marcando el inicio de una aventura donde el suelo firme permite explorar rincones que el resto del año están sumergidos.
Durante este periodo, el paisaje se transforma y aparecen playas de arena blanca a orillas del río Amazonas. Es el momento ideal para observar la fauna terrestre y participar en festivales locales que celebran la identidad amazónica con música y danzas tradicionales. La vida social se traslada a los espacios abiertos y el ritmo de la ciudad se acelera con el movimiento de quienes buscan adentrarse en la espesura verde a pie.
Temporada de aguas altas
De diciembre a mayo, la región experimenta su ciclo de lluvias intensas, lo que eleva el nivel del agua de forma notable. Al aproximarte desde el aire, verás cómo la selva se convierte en un inmenso espejo donde los árboles parecen brotar directamente del cauce. Esta crecida permite que las embarcaciones naveguen por las copas de los árboles en los famosos bosques inundados, ofreciendo una perspectiva única del ecosistema desde el agua.
El estilo de vida en Leticia se vuelve más pausado y puramente acuático durante estos meses. La canoa se convierte en el transporte principal para explorar las comunidades cercanas y observar de cerca a los delfines rosados que nadan entre la vegetación. Aunque la humedad aumenta, la experiencia de deslizarse en silencio por la selva inundada define la esencia más mística de este destino, conectando a los visitantes con el pulso natural del río.